Descripción del óxido de grafeno
El óxido de grafeno, también conocido como nanopolvo de óxido de grafeno, se considera una mezcla de grafeno hidroxilado y grafeno carboxilado. Debido a su buena solubilidad tanto en agua como en disolventes orgánicos, es un tipo de grafeno soluble en agua o fácilmente dispersable. Puede dispersarse en varios disolventes, como agua, DMF y NMP, en lugar de permanecer en forma de polvo a granel. La concentración de la dispersión varía generalmente entre 0,05 mg/mL y 5 mg/mL.
En Stanford Advanced Materials, podemos personalizar la dispersión acuosa de óxido de grafeno o su solución según sus necesidades específicas, y contamos con la capacidad de producir grandes cantidades. Gracias a un método de producción modificado, nuestra dispersión acuosa de óxido de grafeno se mantiene estable durante un período prolongado.

Producto
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Cantidad
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Dispersión de óxido de grafeno 5mg/mL
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100mL
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Dispersión de óxido de grafeno 5mg/mL
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200mL
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Espesor: 1-6 capas
Diámetro de las escamas: 0,5-5μm
Concentración: 5mg/ml
Disolvente: agua
Método de fabricación: Hummers-Sonication
Aplicaciones del Óxido de Grafeno
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Electrónica Flexible: Debido a su alta conductividad y flexibilidad, el óxido de grafeno se utiliza en la fabricación de dispositivos electrónicos flexibles, como pantallas táctiles, sensores y transistores.
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Energía y Almacenamiento: El óxido de grafeno mejora la capacidad de almacenamiento de energía en baterías y supercondensadores, aumentando la eficiencia de la carga y descarga y la vida útil de estos dispositivos.
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Filtración de Agua y Aire: Gracias a su gran superficie y a sus propiedades únicas, el óxido de grafeno se emplea en sistemas de filtración avanzados para la purificación de agua y aire, eliminando contaminantes, bacterias y partículas indeseables.
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Recubrimientos y Pinturas: Se utiliza como aditivo en recubrimientos y pinturas para mejorar sus propiedades anti-corrosivas, de conductividad eléctrica y resistencia mecánica.
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Aplicaciones Biomédicas: Debido a su biocompatibilidad y capacidad para ser funcionalizado con diversos grupos químicos, el óxido de grafeno se usa en aplicaciones biomédicas como administración de fármacos, ingeniería de tejidos y dispositivos de diagnóstico.
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Sensores: Su alta sensibilidad a cambios químicos y físicos lo hace ideal para desarrollar sensores avanzados para la detección de gases, biomoléculas y otras sustancias.
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Catalizadores en Reacciones Químicas: El óxido de grafeno puede actuar como catalizador o soporte de catalizadores en diversas reacciones químicas, mejorando la eficiencia de los procesos industriales.